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jueves, 2 de enero de 2014

El terrible Barba Azul

E

rase una vez un hombre que tenía hermosas casas en la ciudad y en el campo, vajilla de oro y plata, muebles forrados en finísimo brocado y carrozas todas doradas. Pero desgraciadamente, este hombre tenía la barba azul; esto le daba un aspecto tan feo y terrible que todas las mujeres y las jóvenes huían de él.

Así empieza el cuento de Barba Azul de Charles Perrault, un cuento de hadas publicado en 1967, en el que una mujer descubre cómo su marido oculta en una habitación prohibida los cadáveres de sus anteriores esposas. Y como este blog es de barbas, como no íbamos a mencionar a uno de los más famosos personajes con una de las barbas más extrañas. Aunque es un cuento de hadas, realmente la historia es muy macabra y está muy lejos de ser considerado literatura infantil.

A continuación un breve resumen del cuento, por tanto, quien no le guste los spoilers y quiera leerse el cuento, mejor que lo salte.

Barba Azul era un rico aristócrata, temido por su aspecto fiero (la que le daba su barba) y conducta salvaje. Se había casado en siete ocasiones, pero nadie sabía qué había sido de sus esposas. Las mujeres del lugar lo evitaban. Cuando Barba Azul visitó a uno de sus vecinos y pidió matrimonio a alguna de sus hijas, ellas sintieron tal pavor que intentaron colocárselo a otra de las hermanas. Finalmente, convenció a la hermana menor de que se casara con él y tras la ceremonia la condujo al castillo en el que habitaba.

Al poco tiempo Barba Azul anunció que tenía que partir de viaje durante una temporada, entregó todas las llaves del castillo a su nueva esposa, incluida la de una pequeña estancia a la que le había prohibido entrar. Después partió y dejó la casa en sus manos. Casi inmediatamente la esposa sintió un deseo insuperable de ver qué había en la habitación prohibida y finalmente una de sus hermanas que estaba de visita la convenció para que satisficiera su curiosidad y abriera la puerta.

El piso estaba encharcado de sangre y los cadáveres de las anteriores esposas de su marido estaban colgados de los muros. Aterrorizada, cerró la puerta pero algo de sangre se quedó en la llave. Barba Azul regresó de improviso e inmediatamente se dio cuenta de lo que su mujer había hecho. Ciego de ira, amenazó con decapitarla en aquel mismo momento, así que ella se encerró en la torre más alta junto con su hermana. Mientras Barba Azul, espada en mano, trataba de abrir la puerta, las hermanas esperaban la llegada de sus dos hermanos. En el último momento, cuando Barba Azul está a punto de dar el golpe de gracia, los hermanos irrumpen en el castillo y matan a Barba Azul cuando éste trata de huir.

Aunque es conocido como un cuento popular, el personaje de Barba Azul parece derivar de leyendas relacionadas con individuos históricos. Se cree que estaba basado en el noble bretón del siglo XV y más tarde confieso asesino en serie, Gilles de Rais. La diferencia de Barba Azul con el personaje real es que las víctimas del real eran niños y el del cuento eran mujeres. Gilles de Rais (1404-1440) era un mariscal de Francia y guerrero junto a Juana de Arco.

El escritor y periodista Juan Antonio Cebrián, autor de un libro sobre el personaje titulado "El mariscal de las tinieblas", habla de lo duro que resultaba ser niño en la Edad Media, cuando muchos de ellos estaban abocados a trabajos forzados y apenas tenían para comer. Gilles de Rais les engañaba y atraía a su castillo ofreciéndoles trabajo, amparado en su fortuna de grande de Francia. En la región de Rais aún se recuerdan las tropelías del Mariscal, como todavía se le conoce.

Algunos historiadores franceses pretenden restaurar su memoria apelando al papel que cumplió en la Guerra de los Cien Años, pero es muy difícil borrar su estigma de asesino. Hoy, tanto Barba Azul como el verdadero Gilles de Rais habrían sido considerados psicópatas, asesinos en serie o psycho-killers.

Un poco macabra la historia de los dos personajes, tanto el imaginario como el real. Aquí os dejo un enlace para todo aquel que esté interesado en leerse el cuento de Barba Azul.

http://www.todocuentos.es/cuentos-clasicos/308/barba-azul


sábado, 28 de diciembre de 2013

La barba en el mundo clásico

La barba en el mundo clásico

La barba ha sido un elemento muy empleado por toda civilización, aun cuando su uso haya sido diferente y se le asociasen características diversas.

La cultura griega, una de las mas avanzadas a su tiempo de la historia y promotora de grandes avances sociales, atribuía a este elemento un significado de sabiduría y experiencia, de hecho la imagen del filosofo griego de turno que suele venir a la mente suele contar con una larga barba blanca y muy poblada, lo que se podría atribuir a la sensación de paso del tiempo que le otorgaría a una persona una serie de experiencias en la vida que hacen que sus opiniones sean tomadas como mas seria, algo como la voz de la experiencia. Por tanto la barba era un símbolo varonil, de experiencia, y su ausencia era considerada como algo afeminado, siendo solo bien visto un afeitado en caso de duelo.
 


El imperio romano, muy similar al griego en el aspecto cultural y social, era completamente contrario en lo relativo a la barba y su uso se atribuía a personas dejadas, poco cuidadas e higiénicas. Las personalidades siempre mantenían su vello facial bien rasurado, y se considera por varios expertos este cambio de la visión de la barba como un aspecto diferenciador de Roma respecto a Grecia, ya de por si bastante similares.
Las personalidades romanas debieron pensar en la posteridad y buscaron que no hubiese confusiones entre los dos imperios.

De hecho, para los romanos el primer afeitado en la vida de un hombre era un momento muy especial y simbólico, otorgándose en ese momento la toga viriles, que simbolizada el paso de la niñez a la madurez.


En el siglo II, el emperador Adriano se convirtió en el primer Cesar en lucir barba, ¿el motivo? Esconder las cicatrices de su cara.


Con esto se logro normalizar un poco su uso en el imperio, dado que hasta ese momento estuvo prohibido entre los soldados, y mal visto entre las élites de la sociedad.



jueves, 26 de diciembre de 2013

La barba en el Islam

La barba siempre ha tenido una gran presencia en la religión musulmana. Se ha promovido, incentivado, obligado y recriminado su ausencia. Pero, ¿es acaso la barba una obligación para los musulmanes, depende de la interpretación que se le dé al Corán o se trata simplemente de una tradición entre los pueblos islámicos? 

Lo primero que he de afirmar es que no soy ningún experto en el tema y en esta entrada simplemente recojo la información que he encontrado en diversas páginas web dada la curiosidad que me suscitó el asunto. Según parece, el profeta Mahoma portó durante toda su vida la barba, y por lo tanto la mayoría de sus seguidores decidieron hacer lo mismo que él y le imitaron en ese aspecto. Es una forma de mostrar públicamente las creencias de uno mismo -los islamistas, además de por otros aspectos, son fácilmente reconocidos a la primera gracias a su barba- y una forma de alabar y ensalzar al profeta de Dios que fue Mahoma. Por lo tanto, no es obligatorio ni su uso ni su exhibición pública aunque esté muy extendida por todo el mundo islámico. 



Pero hay otras vertientes, corrientes o interpretaciones más radicales, que sí consideran que dejarse en un asunto más allá del deseo pesonal y por lo tanto ha de ser obligatorio para todo aquél que profese la fe de Mahoma. Según recogen los defensores de esta vertiente, Ibn Umar apuntó las palabras del Profeta por las cuales mandaba a sus seguidores y fieles a Allah dejarse barba. Decían: "Recorten cerca del bigote y dejen crecer la barba para estar en contradicción con los Mushriks" -aquellos que asocian a Allah con otro culto-. De acuerdo con la narración de Al-Bukhari en su Sahih, el Profeta dijo: "Recorten cerca del bigote y hagan crecer la barba para estar en contradicción con los idólatras". Y también en el Sahih, Abu Hurairah recoge que el Profeta dijo: "Recorten cerca del bigote y dejen crecer la barba para oponerse al hechicero".

Sea de una forma u de otra, lo cierto es que la mayoría de los islamistas son portadores de barbas aunque no sea de obligada condición. Para la mujer es caso es totalmente el opuesto ya que el vello, en cualquier parte de su cuerpo, es un símbolo de suciedad e impureza y por ello deben ir depiladas en todo momento sin que halla una sombra de pelo en su cuerpo. 




lunes, 9 de diciembre de 2013

India, donde la barba es más que tradición



India, donde la barba es más que tradición


El uso de la barba como símbolo religioso es y ha sido siempre una práctica muy habitual a lo largo de la historia, y en la cultura india esto se refleja de forma muy llamativa a ojos occidentales.



En una cultura tan espiritual el uso de la barba ha simbolizado ya desde tiempos anteriores a cristo un emblema de sabiduría y dignidad.

Un ejemplo extremo de este culto se da en el culto de los sâdhus,  también conocidos como santones. En esta rama del hinduismo  los ascetas son llamados por un gurú (maestro), en una edad entre los 25 y 30 años de edad, y se marginan de la sociedad. Renuncian a su mujer e hijos, propiedades, nombre propio, a los dioses familiares, a la ropa del hombre común y jamás vuelven a cortarse el pelo o afeitarse.


El sijismo es otra de las religiones donde los varones se abstienen de cortarse el pelo y afeitarse. Es muy típico el uso de turbantes para recogerse el pelo y esta religión es una de las más organizadas, con unos 30 millones de fieles por todo el mundo. El precepto por el que no se cortan el pelo es el llamado Kesh, el más importante.


Estos han sido perseguidos en diversos momentos de a historia, como e 1745, durante la dominación del imperio mongol, que fueron perseguidos y obligados a raparse bajo amenaza de pena de muerte.

Uno de los ejemplos de la importancia de este precepto para el sijismo lo ejemplifica Bhai Taru Singh, un revolucionario capturado por el Khan de Punjab, que le exigió cortarse el pelo como señal de sumisión, y ante la negativa Bhai Taru Singh fue torturado y su cuero cabelludo cortado en público con una navaja de modo que no le volviese a crecer. Tras esto fue ejecutado, pero su figura permanece como un símbolo.


El valor que posee la barba ha sido también algo mas que religioso, trascendía a la vida normal de las personas que su cuidado y veneración era, y es, algo muy tenido en cuenta.


La pena por el adulterio o libertinaje era ser afeitado en público, lo que supone una gran humillación, y en algunos momentos llego incluso a poder ser el pago a una deuda, atribuyendosele en este caso un valor económico.



En la actualidad el peso de las costumbres y de la religión se ha relajado de forma notable, aunque es aún bastante habitual el uso de la barba, aunque ya cada vez mas como motivo estético, y debido a la incipiente occidentalización del país, lo esperable es la disminución progresiva de esta tradición, de la que aun siguen llegando imágenes de gran valor estético.












miércoles, 4 de diciembre de 2013

La barba en la Iglesia

Puede ser más o menos común encontrarse con curas que se dejen llevar por las tendencias actuales o con otros que sean totalmente ajenos a ellas, pero lo que no se recuerda es ver a ningún Papa con barba, por muy de moda que estén. El último líder de la Iglesia Católica que sí tenía barba -una larga y frondosa además- fue el Papa Inocencio XII (1615-1700), como podemos apreciar en la imagen.

Según se cuenta en diversos documentos, la barba se empezó a considerar como un símbolo del pecado, una representación de los malos actos cometidos que daba muy mala imagen a los feligreses que la portaban. Mucho antes de que Inocencio XII fuese elegido como Sumo Pontífice de la Iglesia, en el Concilio de Tolosa (en el año 1.119) se amenazó con excomulgar a todos los fieles que se atreviesen a portar vello facial, por lo anteriormente comentado.

La amenaza no se cumplió y no tuvo efecto, pues muchos otros papas, además de muchos católicos, continuaron portándola como algo de los más normal; sin embargo, si es cierto que la última de la que se tiene constancia, al menos en la figura del papa, fue la de Inocencio XII, y aunque no haya un motivo concreto conocido para esto, el hecho es que sus sucesores decidieron no ser miembros de la comunidad barbuda. A día de hoy no se prohíbe, pero no es menos cierto que la mayoría de los sacerdotes, obispos y demás hombres pertenecientes al ámbito clerical son partidarios de afeitarse a diario, y desde luego, en la figura papal, no se ha vuelto a ver rastro alguno del considero mucho tiempo atrás como el símbolo del pecado.

lunes, 18 de noviembre de 2013

El uso de la barba en el Antiguo Egipto

El uso de la barba en el Antiguo Egipto

A muchos nos es familiar la imagen, trasmitida a través de la industria cinematográfica, de la clase alta del imperio egipcio presentarse en sociedad con la cabeza afeitada y ningún atisbo de vello facial, pero sin embargo al ver los sarcófagos que contienen los restos de grandes personalidades del esta civilización, encontramos en estos una representación de lo que seria una perilla como algo habitual.

Si la practica común era estar afeitado, ¿a que se debe este detalle en los sarcófagos?¿Era acaso un símbolo relacionado con la muerte? ¿O la imagen que nos ha llegado es una farsa?

En el Antiguo Egipto, el pelo largo o la barba solían ser un símbolo de dejadez, algo bárbaro que acarreaba la presencia de parásitos, así como algo molesto debido al clima de la zona, el cual no invita a cubrir de pelo la cabeza o cara.
Sin embargo, algunas personalidades, vease el faraón, no estaban sujetos a la higiene o al clima para basar su imagen, por lo que según algunos escritos y estatuas que se han encontrado, el dejarse únicamente una perilla larga, solamente el mentón, era un símbolo de poder, y solía ser adornada trenzándose en ellas hilos dorados.

Esa es la perilla que se encuentra habitualmente en los sarcófagos y que suele estar representada en color azul para imitar el color del que se creía que era el cabello de los dioses.

La barba era también un símbolo de madurez, estableciéndose el primer afeitado como un momento de transito a la edad adulta.

Los egipcios eran una civilización donde las modas eran de gran importancia entre las clases altas, por los que la presencia de barba y el tipo sufrieron variaciones a lo largo de de los siglos y en muchos de los casos as modificaciones se debieron a la influencia de extranjeros.

Durante el Imperio Antiguo, entre el  2700 a.C. y el 2200 a. C, la moda fue que los hombres luciesen un bigote muy fino, de estilo muy actual podríamos decir, como se ha podido comprobar en la estatua del príncipe Rahotep, hermano de Keops.

Durante el Imperio Nuevo sin embargo, la moda cambio a una perilla cuadrada, como símbolo de sabiduría y posiblemente como consecuencia de una influencia extranjera, especialmente de la cultura griega donde la barba era un símbolo de sabiduría y experiencia.

Sin embargo todas estas modas en lo relativo a la barba tan solo afectaban a las clases mas adineradas, que se podían permitir el asearse adecuadamente y evitar la presencia de parásitos, entre las clases mas humildes lo habitual y casi obligatorio por la vida que llevaban como agricultores, era el total afeitado de cara y cabeza, exceptuando los rituales funerarios, en los que la practica común era que el primogénito del fallecido se dejarse crecer la barba durante el luto, que duraba setenta días.


Por tanto esta civilización era tan esclava de los designios de la moda como lo podríamos ser hoy día, lo que nos plantea hasta que punto estaba avanzada su cultura respecto a sus coetáneos y podían permitirse el lujo de dedicar mucho tiempo a aspectos tan banales como la moda.