lunes, 16 de diciembre de 2013

El cuidado de la barba (II)

La piel de la cara:


He querido hacer un apartado especial para el tema de la piel,a la cual se descuida en demasiadas ocasiones.

 Al convertirse en una tendencia el lavar la barba con el champú no correspondiente o con gel del cuerpo, la piel de la cara se resiente, y el pelo de la barba se seca dando un aspecto de poca higiene y falta de salud. Aquél que luce una barba poblada deberá cuidarla para que la piel esté sana, y el pelo fuerte, brillante y acondicionado.


Para ello existen varias marcas especialidads en el cuidado del pelo facial, que tratan la piel y el propio vello. (Aquí os dejo un enlace con productos, aunque la página está en inglés).http://www.beardcare.co.uk/shop/catalog/browse?sessid=iYoqunpfnD5rIL3v9xX24RKYJgM2BQ0Rgw11vB8NAWRbR2eJhbpvb9wdfGWcRo1o&shop_param=


En caso de que tu barba ya esté deshidratada, seca y tu piel esté en malas condiciones tendrás que actuar dando un punto de mayor cuidado.

Lo primero, será exfoliar la piel que se ha resecado con tanto champú, y refrescarla un poco, para evitar que caiga algo tan desagradable como caspa de la cara. Necesitas un poco de aceite de oliva, unas gotas de aceite esencial de lavanda azucar moreno y miel, mezclalo todo y aplica donde sea necesario, en movimientos circulares, y dejalo actuar un par de minutos. Después, aclárate con agua templada. 

Para finalizar, aplicaremos una mascarilla hidratante a la barba, que conseguiremos con un aguacate, lo aplicamos y dejamos de 5 a 10 minutos para rehidratar el pelo en apariencia y además, la piel de debajo. Aclaramos con abundante agua, y para terminar, peinaremos un poco con las manos nuestra barba aplicando una loción hidratante especifica. Existen varías de marcas diversas - en cuidado de las barbas (I) ponemos un ejemplo que es bastante adecuada por la relación calidad precio-.

Estas prácticas son para casos de necesidad, ya que si se mantiene una higiene diaria no debería ser necesario recurrir a todo este proceso. 

Refranes y citas sobre barbas

Desde los principios de la Humanidad que el ser humano sintió la necesidad de formar grupos humanos para poder sobrevivir, para afrontar las distintas dificultades u obstáculos de la vida cotidiana. Entre los saberes para poder afrontar los problemas de la vida están los Refranes, lo que llamamos Sabiduría Popular. Los refranes, dentro del género literario que representan, consisten básicamente en enunciados cortos que forman parte de la Sabiduría Popular, teniendo en muchas ocasiones Autores Anónimos, mientras que podemos también encontrar a destacados escritores, poetas y artistas de toda índole que marcaron un antes y un después en la historia de dicha Nación. Los refranes tienen la principal virtud de dejar una enseñanza, encierran una moraleja empleando palabras de uso corriente. En lo literario, pueden ayudar a determinar, cuando lo emplea un personaje, cuál es su actitud frente a determinadas circunstancias de la vida o su nivel social. E igual de viejo que son los refranes, lo son también las barbas. Aquí os dejo una serie de refranes y citas sobre el tema de este blog, las barbas:
  • Resulta imposible atravesar una muchedumbre con la llama de la verdad sin quemarle a alguien la barba.
  • Hazme la barba, hacerte he el copete.
  • A barba moza, vergüenza poca.
  • A perdiz por barba y caiga quien caiga.
  • Barba a barba, vergüenza se cata.
  • Barba de tres colores no la tienen sino traidores.
  • Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
  • Barba pone mesa que no pierna tiesa.
  • Barba remojada, medio afeitada.
  • Bien parece la moza lozana, cabe la barba cana.
  • Buena barba, de todas es honrada.
  • Falso por natura, cabello negro y la barba rubia.
  • Olla reposada no la come toda barba.
  • A barba muerta, obligación cubierta.
  • Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
  • Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.
  • Cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar.
  • Al herrero con barbas y a las letras con babas.
  • Barbas mayores quitan menores.
  • El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
  • Hablen cartas y callen barbas.
  • A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
  • Aire escuernacabras hace llorar a los niños con barbas.
  • Año de barbas, panoja rala.
  • Barbas largas, rayones a manta.
  • Barbas rapadas, panojas cuajadas.
  • Barbas rapás, en rayones las contarás.
  • Dios da barbas al que no tiene quijada.
  • Si mi abuela hubiera tenido ruedas, bicicleta hubiera sido. Si mi abuela hubiera tenido barbas, hubiera sido mi abuelo. Si mi abuela no se hubiera muerto, viva estaría. 
  • Sol con barbas, gallego con aguas.
  • Cuando veas las barbas de tu vecino cortar........considérate un metiche. 


miércoles, 11 de diciembre de 2013

El cuidado de la barba (I)

No todas las barbas son iguales. De hecho, tanto el pelo, la forma y el tratamiento del vello facial varia con cada persona y refleja en gran medida la personalidad de su creador. Pero para poder dar una forma determinada y mantener un cuidado necesario de la barba son necesarios una serie de tratamientos. Aquí os dejo algunos consejos básicos por si pueden serviros de ayuda.

Peine y tijeras:



El pelo de la barba es bastante similar al del cuero cabelludo, por ello los instrumentos son prácticamente los mismo. En el caso de la tijeras es preferible que sean unas profesionales y de tamaño pequeño, pues en superficies como el bigote el riesgo de cortarse será menor. Las tijeras con muy útiles en zonas delicadas y de difícil acceso para las maquinillas, como los bordes en el cuello. Y el peine es el acompañante perfecto con el que regular el corte además de para acicalar la barba.




















Maquinilla eléctrica:


Con una maquinilla eléctrica podremos regular el tamaño que queramos darle a la barba. Conviene repasarla por lo menos una vez a la semana para que se mantenga siempre igualada. Actualmente hay muchas en el mercado con diferentes cabezales para regular el largo del corte, con lo que se puede ajustar al más conveniente o ir variándolo hasta encontrar el que más nos convenza. 


















Champú para barbas:


Hay que cuidar la salud del vello facial, y nada más efectivo que un buen champú para ello. Cada día salen nuevos productos con los que satisfacer las necesidades de los consumidores. No se debe evitar esta tarea pues, al igual que con el vello capilar, las consecuencias son la suciedad, caspa, etc. 























Crema hidratante para barbas:



También es muy importante la piel, más sensible en la cara que el cuero cabelludo. Para evitar irritaciones y mantener la piel sana, recomiendo utilizar una crema hidratante después del recorte -como se hace después del afeitado-, pero ya hay productos específicos para pieles con barba.
¡Para cualquier duda o sugerencia, no olvidéis comentar y opinar en la entrada!

martes, 10 de diciembre de 2013

3 PELOS TIENE MI BARBA


3 PELOS TIENE MI BARBA

Abrimos sección en este blog para presentaros las barbas en la música, un tema diferente que vamos a detallas con pelos y señales, siempre desde una perspectiva científica con su ligero y redundante toque de humor, admirada desde siglos y venerada por todas. Os presento las barbas musicales.


Al hablar de las barbas en la música tenemos que delimitar de qué ámbitos de ésta vamos a tratar. En primer lugar debemos decir que no solo hablaremos sobre los diferentes músicos que han tenido una barba extravagante, ni de aquellos otros solo famosos por ello. Vamos a definir el cómo y el porqué de este fenómeno de la naturaleza.

Queremos hacer llegar también esas canciones que han marcado nuestra vida y que, aunque creamos que no, siguen estando ahí. Hablamos claro está de canciones populares como “Mi barba tiene tres pelos” o el villancico de “La barba de José”, ambas referidas a este gran olvidado que es el vello facial.

Pero ¿porqué si es algo tan natural, ha estado tan castigado desde siempre? ¿Y cómo es posible que nadie haya hecho nada por evitar que cayera en el olvido? La respuesta no la tiene nadie, solo que ha formado parte de normas sociales tan antiguas como la música, esa música de la que muchos creen un invento para la revolución pero que no deja de ser un arte en continuo cambio y mejora.

En este largo y frondoso viaje nos adentraremos en el vello facial cual cuchilla se sumerge en la tupida barba de nuestros artistas. Todos ellos interpretando el papel de leñadores sudorosos que le ha impuesto la sociedad, de guarros y descuidados, hippies de esos que decía mi abuela, pero todos con la virtud más bella que se haya podido encontrar.

Desmentir queda siempre que toda persona que lleve barba es porque se la cuida, no vayamos a pensar que todo el mundo sabe cuidarsela. Hay que tratarla desde el punto delicado de cualquier situación, ella no solo es pelo, es una amiga. Que te protege del frio en invierno, y te da ese toque de masculino cuando tienes 14 años. Aquella que molesta a tu mujer cuando la dejas esparcida por el lavabo. Y aquella que se lleva tirones cuando alguien te dice ¡¡¡Aféitate ya!!!!

No les hagáis ni caso, llevaos a todas de calle con vuestro look descuidado, tocad cualquier instrumento que ella hará todo lo demás.



lunes, 9 de diciembre de 2013

India, donde la barba es más que tradición



India, donde la barba es más que tradición


El uso de la barba como símbolo religioso es y ha sido siempre una práctica muy habitual a lo largo de la historia, y en la cultura india esto se refleja de forma muy llamativa a ojos occidentales.



En una cultura tan espiritual el uso de la barba ha simbolizado ya desde tiempos anteriores a cristo un emblema de sabiduría y dignidad.

Un ejemplo extremo de este culto se da en el culto de los sâdhus,  también conocidos como santones. En esta rama del hinduismo  los ascetas son llamados por un gurú (maestro), en una edad entre los 25 y 30 años de edad, y se marginan de la sociedad. Renuncian a su mujer e hijos, propiedades, nombre propio, a los dioses familiares, a la ropa del hombre común y jamás vuelven a cortarse el pelo o afeitarse.


El sijismo es otra de las religiones donde los varones se abstienen de cortarse el pelo y afeitarse. Es muy típico el uso de turbantes para recogerse el pelo y esta religión es una de las más organizadas, con unos 30 millones de fieles por todo el mundo. El precepto por el que no se cortan el pelo es el llamado Kesh, el más importante.


Estos han sido perseguidos en diversos momentos de a historia, como e 1745, durante la dominación del imperio mongol, que fueron perseguidos y obligados a raparse bajo amenaza de pena de muerte.

Uno de los ejemplos de la importancia de este precepto para el sijismo lo ejemplifica Bhai Taru Singh, un revolucionario capturado por el Khan de Punjab, que le exigió cortarse el pelo como señal de sumisión, y ante la negativa Bhai Taru Singh fue torturado y su cuero cabelludo cortado en público con una navaja de modo que no le volviese a crecer. Tras esto fue ejecutado, pero su figura permanece como un símbolo.


El valor que posee la barba ha sido también algo mas que religioso, trascendía a la vida normal de las personas que su cuidado y veneración era, y es, algo muy tenido en cuenta.


La pena por el adulterio o libertinaje era ser afeitado en público, lo que supone una gran humillación, y en algunos momentos llego incluso a poder ser el pago a una deuda, atribuyendosele en este caso un valor económico.



En la actualidad el peso de las costumbres y de la religión se ha relajado de forma notable, aunque es aún bastante habitual el uso de la barba, aunque ya cada vez mas como motivo estético, y debido a la incipiente occidentalización del país, lo esperable es la disminución progresiva de esta tradición, de la que aun siguen llegando imágenes de gran valor estético.












domingo, 8 de diciembre de 2013

La mujer barbuda, verdad o mito

La mujer barbuda, verdad o mito

Casi siempre, al referirnos a la barba lo hacemos como si de algo exclusivamente masculino se tratase, no obstante resulta curioso fijarnos como a lo largo de la historia se viene haciendo mención al personaje comúnmente conocido como “mujer barbuda”.
Esta figura se suele enmarcar en el contexto del mundo de las ferias o circos de finales del siglo XVII y principios del  XX, lugares donde los “fenómenos de circo” constituían una poderosa arma de atracción para el publico y mujeres barbudas, enanos, forzudos, etc. eran exhibidos para divertir al publico.
La figura de esta mujer que tiene vello se suele atribuir a algún tipo de engaño, como que la barba sea postiza, o que sea un hombre vestido como una mujer, no obstante, en algunos casos( siempre puede haber habido fraudes), este hecho se debe a una enfermedad llamada hirsutismo, un trastorno que provoca el crecimiento del vello de la mujer de una forma similar a como se produce en los hombres, es decir, en cara, cuello, patillas, barbilla, areolas mamarias, tórax, en área inmediatamente superior o inferior al ombligo, así como en muslos, espalda.
Este trastorno se calcula que afecta a entorno al 10% de las mujeres en edad fértil y por lo general, es idiopático, pero puede estar relacionado al exceso de andrógenos, como el síndrome de ovario poliquístico o la hiperplasia suprarrenal congénita.
Está determinado por el aumento de los niveles o de respuesta a las hormonas androgénicas ováricas o suprarrenales que en el folículo piloso se transforman en 5-alfa-reductasa, facilitando la conversión de vello en pelos terminales de los folículos pilosos con sensibilidad a los andrógenos.
La manifestación puede ser de forma leve o grave, el limite esta establecido por diferencias culturales.
A pesar de enmarcar este fenómeno en un entorno de ferias ambulantes, existen informaciones que tratan este tema con muchos siglos de antelación a la aparición de estos circos ambulantes. En diferentes momentos de la historia se habla de ellas como brujas, que provocaban miedo a sus coetáneos, y del ese temor se paso a la burla e insulto.
Uno de los testimonios más conocidos de estas “mujeres barbudas” es el cuadro del pintor renacentista José de Ribera en 1631 a Magdalena Ventura de los Abruzos, junto a su hijo y su marido.



La manifestación mas extrema de esta enfermedad es la hipertricosis o "síndrome del hombre lobo", que provoca el crecimiento de vello en toda la superficie corporal.
El caso mas famoso es el de la mexicana Julia Pastrana (1835 – 1860), también conocida como  "la maravillosa híbrida", la "mujer oso", o también llamada como "La mujer más fea del mundo".




Su aspecto simiesco, al estar completamente cubierta de pelo, unido a su 1,40 metros de altura llevaron a que esta mujer fuese estudiada por científicos de talla mundial, aunque tratada siempre como una curiosidad de la naturaleza, un híbrido de simio y humano.

A pesar de todo, Julia se caso con su manager, Theodore Lent, con el cual tuvo un hijo que murió en el parto y provoco que cinco días más tarde la madre también falleciera. A su muerte, el viudo Lent vendió los cadáveres de su mujer e hijo a un profesor de la universidad de Moscú. Los disecaron y momificaron para poder exhibirlos y lograron una gran atracción de público.

Hoy en día ante este trastorno, se emplea un tratamiento hormonal, así como estético si fuese necesario, que hace que las manifestaciones sean moderadas y las mujeres que la sufren puedan llevar una vida casi normal



miércoles, 4 de diciembre de 2013

La barba en la Iglesia

Puede ser más o menos común encontrarse con curas que se dejen llevar por las tendencias actuales o con otros que sean totalmente ajenos a ellas, pero lo que no se recuerda es ver a ningún Papa con barba, por muy de moda que estén. El último líder de la Iglesia Católica que sí tenía barba -una larga y frondosa además- fue el Papa Inocencio XII (1615-1700), como podemos apreciar en la imagen.

Según se cuenta en diversos documentos, la barba se empezó a considerar como un símbolo del pecado, una representación de los malos actos cometidos que daba muy mala imagen a los feligreses que la portaban. Mucho antes de que Inocencio XII fuese elegido como Sumo Pontífice de la Iglesia, en el Concilio de Tolosa (en el año 1.119) se amenazó con excomulgar a todos los fieles que se atreviesen a portar vello facial, por lo anteriormente comentado.

La amenaza no se cumplió y no tuvo efecto, pues muchos otros papas, además de muchos católicos, continuaron portándola como algo de los más normal; sin embargo, si es cierto que la última de la que se tiene constancia, al menos en la figura del papa, fue la de Inocencio XII, y aunque no haya un motivo concreto conocido para esto, el hecho es que sus sucesores decidieron no ser miembros de la comunidad barbuda. A día de hoy no se prohíbe, pero no es menos cierto que la mayoría de los sacerdotes, obispos y demás hombres pertenecientes al ámbito clerical son partidarios de afeitarse a diario, y desde luego, en la figura papal, no se ha vuelto a ver rastro alguno del considero mucho tiempo atrás como el símbolo del pecado.